
Y, obviamente, no le pedí un autógrafo. Por dos cosas básicamente: porque me llegaba por las tetas (o pechos) y porque si no se lo pedí a Vigo Mortensen en Granada, no iba a hacer ni el mínimo esfuerzo por pedírselo al susodicho señor.
Supongo que a estas alturas de la entrada la pregunta que serpentea por vuestras cabezas es que qué coño hacía yo en la puerta de un auditorio fumándome un cigarrillo con este ser. Es fácil.
Anoche asistí a una entrega de premios en la cual galardonaban con una estatuilla a la empresa de mi gerente, que es el gerente de la empresa, con lo cual, allá que fuimos tipo Brad y Angelina con sonrisas Profiden, tacón y corbata. No había alfombra roja y la cantidad de políticos por metro cuadrado era bastante considerable.
Es la primera vez que asisto a un acto semejante y espero que sea de las últimas, porque tanto mamoneo, peloteo, "gracias por venir", "qué listos somo todos", "ahora un ramo de flores para fulanita", "ahora un ramo de flores para menganito"... Menos mal que nos invitaron a cenar después, que tampoco cené, porque no atinaron con ningún plato.....o sssseeeeeaaaaaaa....que yo estoy mejor por ahí de vinos...
Supongo que para asistir a esta serie de actos, se tiene que estar hecho de una pasta especial, tienes que valer y aguantar estoicamente el coñazo que supone una ceremonia de 3 horas de duración, una cena con gente que no conoces de nada y saludos varios a gente que te presentan y que te interesa cero compartir ni medio minuto con ellos/as.
Sé estar en casi todos los sitios donde me llevan o donde voy yo y, por eso, anoche también supe, pero lo que no es lo mío no es lo mío, y ya está.
Menos mal que mi gerente estaba muy sexy y los tacones no me hicieron daño...
http://www.youtube.com/watch?v=-tfyDWIRndc





