"Es en la escuela otra madre
que orienta con sus consejos;
es experta sembradora
de nobles conocimientos;
es mano suave que guía
y es luz que alumbra senderos.
Es, en suma, la maestra,
manojo cálido y tierno
de bondadosa paciencia
y de maternal afecto".
Esta poesía venía adjunta al regalo que me han hecho las madres este año. Es muy bonita, la verdad, pero con la frase "manojo cálido y tierno de bondadosa paciencia", no he podido evitar partirme de risa. Porque hay mañanas que mis bocinazos se oyen en el colegio de enfrente y mis ojos vidriosos y los pelos de loca me hacen parecer cualquier cosa antes que un manojo cálido y tierno de bondadosa paciencia... Si me vieran las madres en esos momentos de mutación...
Pero el caso es que ya tengo vacaciones de niños(de papeleos todavía quedan unos cuantos días) y ahora a disfrutar y contar mi periplo veraniego, incluídas divagaciones de sobremesa y temas variados para debatir, si ustedes quieren, cómo no!...





