martes, 15 de julio de 2008

En fin...



Este es Rodrigo. Siempre en horizontal. Y más descansado. Acostumbrándose a este "cisco" de vida...


Estos son un niño, un padre y una abuela. Las manos son importantes.


Este es un hombre de 48 años con un hijo de un mes. Coño!....Pero si se llega a tiempo a tó!!!!!!!
"Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita". Aristóteles

lunes, 14 de julio de 2008

50 razones para "estar"


1. Amar
2. Hacer el amor
3. Sentirse querido, cada día… Imprescindible.
4. Encontrarse a uno mismo. Hay una verdadera razón para todo lo que hacemos, razón de peso que nos empeñamos en enmascarar intentando dar gusto a todo el mundo. Descubrirse es liberador y gratificante.
5. Mi familia. Mi madre, mis hermanos y mis sobrinos. Me necesitan. Los quiero. Me quieren. Los necesito. (Aunque no lo parezca).
6. Ser maestra. Una de las cosas que más me ha costado conseguir y una de las cosas que más me llena la vida. Da sentido a mi vida.
7. Escuchar música miles de veces durante la vida. Sentir todo lo que te transmite una canción. Toda los momentos de nuestra vida tienen una banda sonora. Hasta los que queremos olvidar.
8. Escuchar una canción y que te de fuerzas y te ponga las pilas para comerte el mundo. Como esta que he oído esta mañana en la radio: “Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así. Aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de ti… … No dosifiques los placeres, si puedes derróchalos. Si la rutina te aplasta dile que ya basta de mediocridad… …. Hoy puede ser un gran día, imposible de recuperar. Un ejemplar único, no lo dejes escapar. Que todo cuanto te rodea lo han puesto para ti. No lo mires desde la ventana y siéntate al festín. Pelea por lo que quieres y no desesperes si algo no anda bien. Hoy puede ser un gran día… y mañana también.
9. Y un día… tomarte un vino con él sin esperarlo.
10. Reír, reír sin parar, a carcajadas. Hasta que se te salten las lágrimas.
11. Hacer reír a un amigo/a que esté triste. Y si consigues sacarle una carcajada, aún mejor.
12. Llorar… Llorar cuando haga falta, lo que haga falta. Lo necesario para sentir lo que haya que sentir… para luego poder volver a sonreír. (Y no soy mucho de llorar...pero coño!, qué bien sienta).
13. Sentir… Sentirse vivo. No sentir que se nos pasa la vida dormidos.
14. Ver la magia y la inocencia en la mirada de los niños. Esa mirada inquisitiva de querer abarcarlo todo, de querer aprender sin parar, de inmensa alegría e ilusión en todo lo que hacen. Ojalá aprendiéramos todo eso de ellos.
15. Pensar que la vida no se termina… hasta que se termina… y que hay tanto por hacer, por disfrutar hasta que llegue ese día...
16. Leer... Disfrutar leyendo un buen libro... o dos... o doscientos… o dos mil.
17. Pasear descalzo por una playa eterna...
18. Disfrutar de la intimidad… Recrearse. Por las noches, susurrar cerca de su oído todo aquello que durante el día no le has podido decir. Disfrutar de esos momentos de intimidad juntos. Hablarle tan cerca y tan bajito que nadie se entere. Eso no se paga con nada. Ya me arrepiento del tiempo que estoy perdiendo.
19. Bailar…
20. Sentir algo tan intenso (una canción, una escena de una película) que se te ponga la piel de gallina…
21. Valorar cada día toda la educación que recibiste y todas las horas que dedicaron tus padres a ti (y que dedican). Que no haya sido en balde.
22. Pensar que algún día seré madre.
23. Vivir ligero de "equipaje".
24. Quererte más que a nadie en el mundo. Lo necesitarás para querer a otros.
25. Aprender a cocinar. Y a reunir alrededor de mi mesa a la gente que me completa. Y que me hace reir. Aunque no les guste lo que cocino.
26. Aprender algo cada día. Aprender de todos, de todo. Mejorar.
27. Aprender a saber perder.
28. Disfrutar de los éxitos y, más importante, aprender de los fracasos.
29. Saber perdonar. Voy aprendiendo. Es otro "lastre" que me he quitado.
30. Volver a ver esa película que tanto te emociona. Y compartirla con alguien.
31. Emborracharte alguna vez, siempre en buena compañía.
32. Ser feliz siendo tú mismo y no otro que los demás quieran que seas. Imprescindible. Esto cuesta, pero con la edad lo voy superando.
33. Sentirte tranquilo contigo mismo cada día que pasa. Esto sólo es posible diciendo siempre lo que sientes, lo que piensas, sea o no del agrado de los que te escuchan. La sinceridad proporciona tranquilidad interior, otra razón para vivir a gusto cada día.
34. Sentirse, cada día más joven por dentro. Pero añadiendo a esta “juventud mental” la experiencia de la vida que pasa, ese marco de referencia de nuestra propia existencia que nos enriquece cada día que vivimos. Somos “de mayor” más conscientes de nuestra juventud, (como una forma de vivir, de vivir con ilusión) que el joven en años que, sin perspectiva de la vida, casi ni se entera de que es “joven”.
35. Recibir en tu móvil ese mensaje o esa llamada que, por algún motivo, te reconforta.
36. Una tormenta cuando estás en casa. O por la calle. Me da igual. Me encantan la lluvia y las tormentas.
37. Conducir con música y aprovechar ese tiempo para pensar y viajar mentalmente.
38. Saborear un buen vino y una buena comida con gente que te quiere.
39. Poder fotografiar momentos increíbles. Guardar ese instante, esa imagen, ese segundo, para siempre. Poder volverla a ver una y mil veces. Recordar… qué bello fue ese momento… y yo estuve allí!! Y lo que me reí!!!!
40. Saber que él me quiere, con sólo ver cómo me mira cada día.
41. Poder decir gracias a alguien que te ha ayudado. El agradecer la ayuda, siempre alegra al que la da.
42. Enamorarte... Cada día.
43. Recordar, en los momentos más duros, que Dios aprieta pero no ahoga (aunque a veces apriete muuuuuucho)
44. Saber que no hay nada imposible, salvo la muerte. Pensar en la reversibilidad de las cosas, por muy mala pinta que tengan. Todo puede cambiar a mejor.
45. Pensar que la vida da mil vueltas... Si estás en las vueltas buenas, disfrútalas e intenta no perder esa buena racha. Si estás en las malas, saber que tienes otras 999 vueltas distintas y que muchas de esas serán buenas.
46. Evitar, en la medida de lo posible, la mediocridad. Hacer las cosas bien, grandes o pequeñas, pero hacerlas bien. Poner ilusión en todo lo que haces, incluidas las cosas más pequeñas.
47. Valorar los pequeños detalles de cada día. Sin tanto pensar ni tanto planear.
48. Pensar que todas las cosas buenas que hagas en esta vida podrán tener repercusión en un futuro. Y en la gente que te rodea.
49. Tener la suerte de haber nacido....



La última os dejo que la pongáis vosotros...





miércoles, 9 de julio de 2008

La belleza es áun más difícil de explicar que la felicidad

HIJO: Oye mamá, qué te ha parecido mi novia?...

MADRE: Ay jomío, qué fea que es...Pero cómo te has podido enamorar de alguien así??? Con lo fea que es???

HIJO: Es que te fijas sólo por fuera, porque por dentro es bellísima!!!!!!

MADRE: PUES PÉLALA HIJO MÍO, PÉLALA!!!!!!


Será la segunda o la tercera vez en la vida que cuento un chiste. Yo, consagrada payasa, admito no saber contar chistes ni haberlo intentado casi nunca. Increíble pero cierto.

Pero este me lo ha contado mi madre hoy y me ha hecho gracia.

La frase del título no es mía, of course. Lo dijo un día Simone de Beauvoir. Y la suscribo 100%.

Según mi forma de ver las cosas, la cantidad de bellos asquerosamente feos es directamente proporcional a la cantidad de feos particularmente bellos. Y me quedo con lo segundo. QUE EMPALAGA MENOS.


http://www.youtube.com/watch?v=ltRwmgYEUr8&feature=related


(Con esta canción me pasa una cosa muy curiosa y es que me retotraigo a momentos que no he vivido. Me relaja. Y me inspira. Debe ser algo relacionado con la rencaarnación. Porque yo nunca he estado en Carolina del Sur. Sería en otra vida plantadora en un campo de algodón???? No te creas, que todo es posible.)

martes, 8 de julio de 2008

Han pasado 4 minutos y sigo optimista...

Qué gracia me ha hecho este vídeo...se lo dedico a todas aquellas personas que se encuentran de vacaciones en este momento porque un día tuvieron el acierto de estudiar esa carrera tan tan bonita, tan satisfactoria y con un período vacacional tan tan tan intenso...

Bueno, y a las que están de vacaciones en general, que el efecto es el mismo, cojones!...

Viendo esta letra, me apetece un polo de la Elodia de esos de naranja...



http://www.youtube.com/watch?v=_aRfnvuXn0M

Definitivamente...

... la mejor manera de encontrarse bien (en especial con uno mismo), es no tener deudas.

Y no me refiero a las bancarias ni monetarias, que esas ya forman parte de mí misma, como mi mano derecha o mi riñón izquierdo...vives con ellas y tienen hasta su punto, oye!

Me refiero a vivir con el placer de no darle importancia a las cosas que no la tienen en absoluto, en no tener que revisar lo que dices o lo que haces todos los días para ver dónde has fallado. Noooooo, eso es un estrés completamente innecesario que te lleva a una frustración permanente. Es mucho mejor hacer las cosas como tu crees que están bien y siempre sujetas a tu escala de valores. Así nunca fallas.

Otro "truco" infalible es esperar CERO de TODO, caminar hacia delante y que la vida te sorprenda...

Llevo bassstante tiempo (años???), analizando mis actos antes y después de ejecutarlos y, sin duda, no me ha ido muy bien, al menos internamente. Me va mucho mejor ahora. Cuando no analizo tanto. Ejecuto: si todo está ok, genial... y si me equivoco, a solucionar el marrón-problema-cagada...

Vivir sin tanto lastre es genial. Y sin esperar nada de nadie, supergenial.

El resultado de todo esto es que ME ENTREGO MÁS Y MEJOR, LA GENTE ME DA MÁS Y ME SIENTO MÁS LIVIANA.


Canción positiva para este estado positivo, que, probablamente, se me pase en 4 minutos...


http://www.youtube.com/watch?v=jxWGUKDuUys

sábado, 5 de julio de 2008

Hubo un tiempo...

... en el que cierta situación social acontecida en mi vida hace poco, me hubiera proporcionado 4 noches sin dormir, 4 días sin comer y varios ataques de ansiedad "en racimo" (esto es cosecha del primo alto), pero la verdad es que esta vez sabía que íbamos a estar por encima de todo-todos. Te faltaron sonrisas, pero te sobró elegancia.



Te regalo esta apropiada y excelente canción


http://www.youtube.com/watch?v=d6S1ONH7788

martes, 1 de julio de 2008

La mala educación



"Ante un imprevisto enfrentamiento, debo tener bien a punto y afiladas mis mejores armas: la educación y el respeto".




Siempre he tenido una idea y que es sabida por todos los que me conocéis. Me crispa la gente que utiliza como bandera la siguiente frase: "yo es que soy muy sincera/o, y no me callo nada". Y cada vez que lo oigo pienso lo mismo: esta es la excusa perfecta de los maleducados/as, porque, definitivamente, hay cosas que no se pueden decir, comentarios que pueden ser hirientes o, simplemente, gilipollescos y calladitos/as muchas veces estamos mejor. Es mejor pensar que quien calla otorga que, en un alarde de "sinceridad", meter la pata hasta el fondo, quedar en ridículo o, lo peor de todo, hacer daño a los demás.




Por supuesto que uno es libre de expresar sus opiniones, de imponer tu criterio cuando no está de acuerdo, así que de ningún modo pretendo instalar y poner de moda a la sra. censura (y menos yo...que también hablo de más algunas veces). Pero no por ello hay que tomarse la libertad de decir lo que a uno le viene a la cabeza y usar a la sra. sinceridad como excusa.


La sinceridad es otra cosa, señores. El "yo no me callo nunca lo que pienso" es grosero.


Si todo el mundo dijéramos lo que pensamos en determinadas situaciones...esto sería Sodoma y Gomorra.


Cotilleemos con gracia, expresemos nuestras opiniones libremente (y si es cuando nos las piden mejor que mejor), pero siempre con respeto y educación. Y saber callarse a tiempo es de sabios.


Soy impulsiva, espontánea, me gusta el cotilleo sano de vez en cuando, pero si no me gusta la camisa que llevas es probable que no te lo diga (tampoco te diré que es bonita, of course, que tampoco soy hipócrita); si el niño de la mesa de al lado me molesta, prefiero levantarme e irme a otra más lejos...


A pesar de ser muy burraca, la educación, el respeto y el saber estar son mis armas. Hubo un tiempo que me faltaron. Pero las recuperé con creces.


Escuchar a alguien que está tooooooooodo el día quejándose es odioso, incómodo e insoportable. Y si encima viene después la frasecita: "es que digo lo que pienso"....ya me matassssss......



Y tras este soliloquio plasmado en forma de entrada de blog, os regalo un canción...


Si el equilibrio me espera un poco más...quizá llegue a tiempo de alcanzarlo...