
Eso para empezar. No había visto en el cine (ni en la vida real) una historia de amor tan sutil y tan como que no quiere la cosa. Las palabras sobran y las miradas son protagonistas de una historia que como no andes un poco atento, hasta se te escapa, fíjate lo que te digo...
"El secreto de sus ojos" es una de las mejores películas que he visto últimamente...y porque me dormí los cinco primeros minutos...(ea, que queréis, los viernes estoy ya con los ojos a medio abrir...)
En otro orden de cosas (que dirían en el Telediario) aquí me hallo, más feliz que una lombriz y con unas ganas enormes de que los días no pasen, que se queden y se expriman, porque ya no vale esperar a que venga esto o lo otro ni acordarte de aquello o de lo de más allá. Tan fácil como es la vida y tan pragmática y las vueltas que le damos...Pero si esto no es náaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!! Si es como dar la vuelta a la manzana, que cuando te das cuenta ya has llegado a la puerta de tu casa otra vez, así que como no disfrutes del paseo, vaya tontá más grande...
Y dando vueltas y vueltas, en este caso no por la vida, sino por el Facebook ese moderno, a parte de encontrarme con media Mancha, me topé por casualidad con mi compañera de fatigas y de cuba-litros de mis años de carrera. La Sra. Maite, que no María Teresa (no se os ocurra), me hizo más fácil la vida, los cafés, los exámenes y los fines de semana esos que se iba todo el mundo a su pueblo y nosotras nos quedábamos haciendo pasta con atún y planeando el saturday-night...Qué momentos, Mari...
En fin, pasad buen fin de semana y ocupad los huecos que tengáis, que en la vida cabe más gente de lo que parece.
(Como me digáis que no os gusta esta canción, me retiro de la música para siempre)







